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dissabte, 25 de setembre del 2010

BERNARDO ATXAGA

Dues cosetes d'ell, que poden esbossar un bon retrat del personatge.

De Bernardo Atxaga, ja fa uns anys que porto gravat, entre la retina i la memòria, el seu caparràs i les seves paraules al final de La pilota basca, quan explica com se sentiran tots els bascos el dia que s’acabi el conflicte etarra i tot el dolor i misèria que l'acompanya; aquell dia en què la gent, en comptes de caminar sobre el terra, de sobte notarà que està levitant. Aquest és el fragment de la película:


i un poema sobre el dret a existir de les coses pressumptament petites i, a veu i esgarrips d'alguns, inútils i obsoletes.

EL ERIZO

El erizo despierta al fin en su nido de hojas secas,
y acuden a su memoria todas las palabras de su lengua,
que, contando los verbos, son poco más o menos veintisiete

Luego piensa: El invierno ha terminado,
soy un erizo, Dos águilas vuelan sobre mí;
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
¿En qué parte de la montaña os escondéis?
Ahí está el río, Es mi territorio, Tengo hambre.

Y vuelve a pensar: Es mi territorio, Tengo hambre,
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
¿En qué parte de la montaña os escondéis?

Sin embargo, permanece quieto, como una hoja seca más,
porque aún es mediodía, y una antigua ley
le prohíbe las águilas, el sol y los cielos azules.
Pero anochece, desaparecen las águilas, y el erizo,
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
Desecha el río y sube por la falda de la montaña,
tan seguro de sus púas como pudo estarlo
un guerrero de su escudo, en Esparta o en Corinto;

Y de pronto atraviesa el límite, la línea
que separa la tierra y la hierba de la nueva carretera,
de un solo paso entra en tu tiempo y el mío;
Y como su diccionario universal
no ha sido corregido ni aumentado
en estos últimos siete mil años,
no reconoce las luces de nuestro automóvil,
y ni siquiera se da cuenta de que va a morir.

TRIKUARENA (trad. al castellà del propi autor)

dilluns, 16 d’agost del 2010

PRIMEIRO VOCÊ VAI APRENDER O CERTO...


Un noi d’uns deu anys, negret de barri pobre de São Paulo, va a unes cotxeres d’autobusos de la ciutat, puja a un bus aparcat i parla amb el conductor, qui creu que podria ser el seu pare.

CONDUCTOR: Eu já vi você no meu ônibus. Você anda muito de ônibus, eh, mulato?
MENINO: Eu gosto do ônibus.
C: Eu também. Há gosto pra tudo neste mundo.
M: Por que você sai sempre de segunda?
C: O quê?
M: Para quê existe a primeira si você sai sempre de segunda?
C: A primeira è muito curta... Dá preguiça.
M: Ahhhhhhh.

[...]
Següent escena: El conductor ensenya al nen com portar l’autobús.
C: Pisa lá na embreagem.
M: Aqui?
C: Isso. Força. Ponha agora a primeira.
M: Primeira o segunda?
C: Não.
Primeiro você vai aprender o certo.
Depois você faz como você quiser.

“Primer aprèn a fer el que és correcte; després ja faràs el que voldràs”.

Linha de Passe, pel•lícula de Walter Salles (2008). Més que recomanable.

Tradueixo els diàlegs:

CONDUCTOR: Jo ja t'he vist al meu autobús. Tu vas molt en bus, oi, "mulato"?
NEN: M'agrae el bus.
C: Jo també. Hi ha gustos per a tot en aquest món.
N: Perquè arranques sempre en segona?
C: Què?
N: Per a què existeix la primera, si tu sempre arranques en segona?
C: La primera és molt curta... Fa mandra.
M: Ahhhhhhh.

[...]
C: Treptija l'embragatge.
N: Aquí?
C: Sí. Amb força. Posa-hi ara la primera.
N: Primera o segona?
C: No.
Primer aprendràs a fer el que és correcte.
Després ja faràs com vulguis.

NOMÉS LLUM


- Cuando estemos juntos vamos a crear una bioelectricidad divina.
- ¿Vinimos a hablar de electricidad? Yo creía que habíamos venido a “coger”.
- Vinimos a estar juntos.

“No mires para abajo”, d’Eliseo Subieta:
quina pel•li més estranya – encara no sé si m’agrada o haig de considerar que és un “tremendu pastel”!

dijous, 12 d’agost del 2010

Un texto de OLIVERIO GIRONDO

"No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida.


Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.

Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa.

¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado?

¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...

¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando, de algún paseo por los alrededores! Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado. "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma, para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso; durante horas enteras nos anidábamos en una nube, como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón, en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera..., aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas! ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes... la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? ¿Verdad que no hay diferencia sustancial entre vivir con una vaca o con una mujer que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando."

Y acabo de descubrir en el youtube una versión recitada del texto (parcial, cercenada una parte que a mí me gusta especialmente... què hi farem?!). Es un fragmento de una peli de Subiela vista hace como mil siglos: El lado oscuro del corazón. Aquí va: