Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris LLIBRES i TEXTOS. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris LLIBRES i TEXTOS. Mostrar tots els missatges

dijous, 19 de gener del 2012

RABINDRANATH TAGORE


"Quan la meva veu calli amb la mort,
el meu cor seguirà parlant-te"


dimecres, 20 de juliol del 2011

Darrere de tot això...

   Estiu estrany. Els dies van lliscant. Pertot se sent com una certa olor de buit i caduc. Al matí, el treball del màster t'ocupa en la lectura de vells epitafis llatins: “detura’t, caminant, i recorda el nom de qui ja només la pedra el recorda”. En alguna nit com la d’avui, mal guanyada al son, un llibre del Iehuma Amikhai (Detrás de todo esto se oculta una gran felicidad, 1973) també ha de dir la seva.

  Amb els primers poemes del llibre, Amikhai parla i parla de la seva Jerusalem, de la família i de la pàtria que es dessagnen en la guerra, d’un desert immens, i del gran desert que és tota mena de guerra. De la mort, de la pols i del final.

L'insomne encara va rumiant quina serà la gran felicitat que s'amaga darrere de tot plegat.


¿Qué nos ordenó el hombre muerto, el quemado?
Lo que nos ordena el agua:
no hacer ruido, no ensuciar,
permanecer muy callados a su lado,
dejar que fluya.

diumenge, 13 de març del 2011

Mircea i Maitreyi

“Cuando tengo algo urgente que hacer, descubro siempre a mi alrededor libros que me gustaría volver a leer, papeles que tendría que revisar, revistas que tendría que leer de cabo a rabo. Cuando más urgente y necesario es el trabajo que tengo que empezar, más me empujan mis tentaciones a cosas sin ningún sentido […] En ese incidente se resume toda la esterilidad de mi vida; toda su humanidad.”

Leo en las páginas 108-109 de Diario Íntimo de la India de Mircea Eliade, un libro que me compré  aún en pesetas, que leí hará unos doce años y al que ayer volví mientras me esperan, en la mesa de mi despacho, un par de manuales sobre antropología de la religión que debería leer y unos cuantos centenares de exámenes que ya debería tener corregidos (como regalitos de Papa Noel estarán esperándolos mis alumnos, siempre tan ansiosos por recoger los frutos chungos de su desangelada  vagancia – y que conste que, al decir  mis alumnos,  me refiero apenas a su inmensa mayoría).
 
Servidor, sin embargo, y quizá por su desgracia sólo en esto, parece seguir los pasos del  joven Mircea, de modo que muy a menudo prefiere perder su tiempo con lo no urgente pero apetecible. 

Pero hay más aún. Ya se sabe que, para el hombre flaco de voluntad, el pozo de las tentaciones nunca tiene fondo: 

“Viene también D., vestido esta vez a la europea (el traje no le sienta nada bien, le da un aire de músico de pueblo), y me presenta a su hija; M.”

En nota, el editor aclara que M. es Maitreyi, una muchacha con quien el joven Mircea, durante sus años de estudio en Calcuta, compartió una apasionada historia de amor que luego plasmó, levemente literaturalizada, en su novela Maitreyi. La noche bengalí (1933).  La chica, cuarenta años más tarde y cuando ya era una “notable poetisa en lengua bengalí”, a su turno escribió una réplica al libro de Eliade, donde explica el romance desde su óptica y memoria: It does not die (1976).


Y aquí estoy yo, llenando mi cesta on-line de la librería La Central con sendos ejemplares de ambos libros, que espero recoger el lunes, cuando ya haya acabado de leer el Diario y los exámenes hayan aprendido a corregirse solitos.

En fin: ahora sólo me queda cavilar cómo explico a mis alumnos eso de lo imposible que me resulta el escapar a la dictadura de mi esterilísima humanidad.

dimarts, 4 de gener del 2011

Contra Babel

El texto es de J. Baudrillard (El crimen perfecto, 1995) y lo pillo un poco a contrapelo. Un libro a veces difícil de creérselo hasta el fondo, sugerente y muy brillante, pero quizás demasiado esclavo de la pirueta lingüistica y conceptual, con una retòrica muy pero que muy francesa (rebuscada y épatante hasta la médula) y muy filosófica para mi gusto. Claro que por algo el autor es francés y filósofo.

Sea como fuere, y confesando que servidor es dado a leer cosillas mucho más ligeras y digeribles, del libro de Baudrilland me interesó lo que dice de las lenguas, más concretamente sobre la diversidad lingüística, a la que dedica una breve apología que es a la vez una forma de diatriba contra la Globalización (pos)moderna (o pos-posmoderna, ¡Jesús, que me lío!). Mejor si copio el trozo que me interesa y punto:

"Con la construcción de la torre de Babel rozamos el crimen perfecto. Menos mal que Dios intervino dispersando las lenguas y sembrando la confusión entre los hombres. Pues la dispersión de las lenguas solo es un desastre desde el punto de vista del sentido y de la comunicación. Desde el punto de vista del lenguaje en sí, de la riqueza y de la singularidad del lenguaje, es una bendición del cielo [...]

"Si todas las lenguas, sin excepción, son tan bellas, es porque son incomparables, irreductibles la una a la otra. Gracias a esta diferenciación ejercen su seducción propia, y gracias a esta alteridad son profundamente cómplices. La auténtica maldición es cuando estamos condenados a la programación universal de la lengua. Ficción democrática de la comunicación, en la que se reconciliarían todas lsa lenguas a la sombra del sentido y del sentido común [...] Auténtico proxenetismo de la comunicación, que se opone a la ilusión mágica de la alteridad.

"¡Cómo si fuera posbile reconciliar las lenguas! La misma hipótesis es absurda. Podría ser si fueran diferentes, sólo diferentes. Pero las lenguas no son diferentes, son otras. No son plurales, son singulares. E irreconciliables, como todo lo que es singular. Hay que preferir lo singular a lo plural. Convendría extender a todos los objetos la dispersión fatal de las lenguas."

dijous, 30 de desembre del 2010

Rapsodia Barbery: sashimi

La perfección es el regreso. Por eso sólo está al alcance de las civilizaciones decadentes: es Japón, donde el refinamiento ha alcanzado cotas sin igual, en el corazón de una cultura milenaria que ha aportado a la humanidad sus más altas contribuciones, donde ha sido posible el regreso a lo crudo, realización postrera. Es en la vieja Europa, que, como yo, está sumida en una lenta agonía, donde se ha comido, por primera vez desde la prehistoria, carne cruda apenas aliñada con algunos aromas.
Lo crudo. ¡Cuán vano es creer que se resume en devorar sin más un producto no preparado!


Fue un deslumbramiento. Lo que franqueó así la barrera de mis labios no fue materia ni agua, tan sólo una sustancia intermedia que de la primera había conservado la presencia, la consistencia que resiste a la nada, y de la segunda había tomado prestadas la fluidez y la ternura milagrosas. El verdadero sashimi ni cruje bajo los dientes ni se funde en la lengua. Invita a una masticación lenta y flexible, cuyo fin no es cambiar la naturaleza del alimento sino solo saborear su ligerísima blandicie.


Blandicie,sí: pues no se trata de blandura ni de molicie; el sashimi, polvo de terciopelo en los confines de la seda, tiene algo de ambas y, en la alquimia extraordinaria de su esencia vaporosa, conserva una densidad lechosa que ya querrían para si las nubes.

El primer bocado rosa que provocó tal emoción en mi era el salmón, pero aun me quedaba por descubrir la platija, la vieira y el pulpo. El salmón es graso y dulce pese a ser esencialmente magro, el pulpo es estricto y riguroso, tenaz en sus vínculos secretos que tan solo tras una larga resistencia se desgarran por fin bajo el asalto de los dientes. Miré, antes de morderlo, el curioso fragmento dentado, con reflejos rosas y malvas, cómo el nácar, pero casi negro en la punta de sus excrecencias almenadas, lo cogí torpemente con los palillos, en cuyo manejo apenas empezaba a aguerrirme, lo recibí sobre la lengua, impresionada por su compacidad, y me estremecí de placer. Entre ambos, entre el salmón y el pulpo, hallé toda la paleta de sensaciones del gusto, pero conservando siempre esa fluidez compacta que es gloria pura en el paladar y hace inútil todo licor adicional, ya sea agua, cerveza japonesa o sake caliente. En cuanto a la vieira, se eclipsa nada mas tocar la lengua, de tan ligera y evanescente como es, pero largo tiempo después, las mejillas recuerdan su roce profundo; y la platija, por último, injustamente considerada el pescado mas tosco, es una delicadeza con aroma de limón cuya constitución excepcional se afirma bajo las muelas con plenitud pasmosa.
Eso es el sashimi-un fragmento cósmico al alcance de nuestros corazones…

Muriel Barbery, Rapsodia Gourmet (lo crudo)

dissabte, 28 d’agost del 2010

POEMES AGEMINATS (2): El arquitrabe

Gli uomini griggi, és a dir:
els homes grisos (M. Ende, Momo)


EL ARQUITRABE (Jaime Gil de Biedma)


Uno vive entre gentes pomposas. Hay quien habla
del arquitrabe y sus problemas
lo mismo que si fuera primo suyo
- muy cercano, además.

Pues bien, parece ser que el arquitrabe
está en peligro grave. Nadie sabe
muy bien por qué es así, pero lo dicen.
Hay quien viene diciéndolo desde hace veinte años.

Hay quien habla, también, del enemigo:
Inaprensibles seres
están en todas partes, se insinúan
igual que el polvo en las habitaciones.

Y hay quien levanta andamios
para que no se caiga: gente atenta.
(Curioso, que en inglés scaffold signifique
A la vez andamio y cadalso.)

Uno sale a la calle
y besa a una muchacha o compra un libro,
se pasea feliz. Y le fulminan:
¿Pero cómo se atreve?

                                          ¡El arquitrabe…!

POEMES AGEMINATS (1): La transmutación de la energía

LA TRANSMUTACIÓN DE LA ENERGÍA

El aire sofocante del verano
es el medio por el que se propaga
esta extraña energía de la vida,
que a veces amenaza con borrarnos:
pasa una moto lejos, tal vez una pareja,
buscando un sitio oculto
donde follar en calma,
o vete a saber quiénes;
cerca, en la calle, ríe
un grupo de vecinos,
comentarios obscenos, griterío soez,
la vorágine absurda y cotidiana;
el eco de un ladrido, las vigas de madera,
que crujen, como si lamentasen
lo que tienen que oír y lo que han visto.
Una pequeña selva inextricable.


Tú acechas en la sombra,
te preguntas, insomne,
cuánto tiempo te han dado
antes de que el azar dé con tus huellas,
antes de que el azar se te abalance,
antes de que el azar tire la puerta abajo
y que la vida, enloquecida, ruja,
en tu oído, implacable, hasta borrarte.

de Los países nocturnos, Carlos Marzal

divendres, 27 d’agost del 2010

IEHUDA AMIKHAI (4): "Caí en la batalla en Ashdod"


La foto es de Carlos Barria  (Reuters) y su texto al pie dice:
Bendiciones de guerra. Varios soldados israelíes hacen una pausa en el lanzamiento de proyectiles desde su unidad de artillería para sus oraciones en la villa israelí de Fassuta, cerca de la frontera libanesa.

Desde entonces

Caí en la batalla en Ashdod
en la guerra de la Independencia.
Mi madre dijo entonces, tiene veinticuatro años,
y ahora dice, tiene cincuenta y cuatro años,
y enciende una lamparilla
como velas de cumpleaños,
velas para soplar sobre una tarta.

Y desde entonces mi padre ha muerto de dolor y pena
y desde entonces mis hermanas se han casado
y han puesto mi nombre a sus hijos,
y desde entonces mi casa es mi tumba, y mi tumba – mi casa.
Porque caí en la pálida arena
de Ashdod.

Y desde entonces los cipreses y los árboles frutales
entre Negha y Yad Mordekay
caminan en un lento cortejo fúnebre,
y desde entonces todos mis hijos y todos mis padres
son huérfanos y están solos
y desde entonces todos mis hijos y todos mis padres
caminan juntos con manos entrelazadas
en una manifestación contra la muerte.
Porque caí en la guerren la blanda arena de Ashdod.

Me cargué a mi compañero a la espalda.
Y desde entonces siempre siento su cuerpo muerto
como un pesado firmamento sobre mí,
y desde entonces siente mi espalda arqueada debajo de él
como un segmento convexo de la bola del mundo.
Porque caí en la terrible arena de Ashdod, y no sólo él.

Y desde entonces me compenso por mi muerte
con amores y banquetes sombríos,
y desde entonces soy yo que en paz descanse,
y desde entonces no quiero que el Señor vengue mi sangre.
Y desde entonces no quiero que mi madre llore por mí
con su hermosa y precisa cara,
y desde entonces lucho contra el dolor,
y desde entonces camino contra mis recuerdos
como quien camina contra el viento,
y desde entonces lloro por mis recuerdos
como quien llora por sus muertos,
y desde entonces apago mis recuerdos
como quien apaga el fuego,
y desde entonces estoy tranquilo,
porque caí en Ashdoden la guerra de la Independencia.

“Los sentimientos se han agitado”, se decía entonces, “Las esperanzas
han aumentado”, eso se decía y ya no se dice,
“Las artes han florecido”, decían los libros de historia,
“La ciencia ha prosperado”, eso se decía,
“El viento de la tarde les ha enfriado la frente
ardiente”, se decía entonces,
“El viento de la mañana les ha alborotado el cabello”,
eso se decía.
Y desde entonces los vientos hacen otras cosas,
y desde entonces las palabras dicen otras cosas,
(no me miréis como si estuviese vivo),
porque caí en la blanda y pálida arena
de Ashdod en la guerra de la Independencia.


Gran tranquilidad: preguntas y respuestas (trad. de Raquel García Lozano)

dilluns, 23 d’agost del 2010

hagios pharmakos (LEONARD COHEN)

Un pedacito más de Cohen. De hecho, es algo que alguien (un biógrafo/admirador con veleidades líricas) escribió sobre Cohen. El acólito dibuja su retrato de Heather con un pincel prestado, un pasaje extraído de un libro de su amigo Leonard (El Juego Favorito, 1963):


Edvard Munch, Chica con balancín (1919-1921)
"Heather era la elegida. Una hermosa muchacha de veinte años - la criada de los padres de Cohen- había sido escogida por un adolescente Leonard para ser la primera criatura de este mundo en conocer su magia. La hipnotizó con un lápiz amarillo, a modo de péndulo. Ella obedeció sus órdenes, y se desnudó: 'Oh, era maravillosa, maravillosa, maravillosa. Nunca había visto una mujer tan desnuda. Recorrió su cuerpo con la mano. Estaba atónito, feliz y temblaba ante todas las autoridades espirituales del universo. No podía quitarse la idea de que estaba celebrando una misa negra. Sus pechos eran extrañamente planos porque estaba boca arriba. El montículo del pubis fue una sorpresa y lo tocó admirado. Recorrió aquel cuerpo con las manos temblorosas. como detectores de minas [...] El corazón le golpeaba. Estaba intoxicado de alivio, de realización, de pecado, de experiencia'[.....]"

y continúa
rememorando esa bendita intoxicación...




HAIKU, ZHUANZI i las mariposas

Por cerrar un círculo
con vocación de tela de araña

Estoy viendo flores caídas
que retornan a la rama?
¡Es una mariposa!

F. Rodríguez de la Fuente cometa lo siguente del haiku de Moritake:

"Moritake era un sacerdote shintoísta de elevado rango. La mayoría de sus obras están inspiradas por la religión. Éste es su poema más famoso, y su inspiración se encuentrar en un versículo de las escrituras que dice: "¿Puede una flor caída volver a su rama?"
Es una fina metáfora, y a la vez una manera de vivificar lo que está muerto, ver la flor caída volviendo a la rama en forma de mariposa. Tal vez la reencarnación y el eterno retorno han alcanzado aquí una expresión poética que los libera de su pesada carga religiosa y filosófica".

Tal vez

Pero a mí, ante todo, el haiku me trae ahora a la mente este texto del maestro taoísta chino Zhuanzi:


ZHUANGZI SOÑÓ QUE ERA UNA MARIPOSA

“Revoloteaba alegremente; era una mariposa muy contenta de serlo. No sabía que era Zhuanzi. De repente despierta. Era Zhuanzi y se asombró de serlo. Ya no le era posible saber si era Zhuanzi que soñaba ser una mariposa, o era una mariposa que soñaba ser Zhuanzi.”

(Y no recuerda también el cuento de Cortázar sobre el hombre que tiene un accidente y sueña ser un indio al que van a sacrificar?...
pero aquí, la tela de araña ya es un ovillo).

HAIKU: Baishô


Haiku de invierno de Bashô: la palabra pista (kigo) es frío. Y lo que se asocia al invierno, es obvio.

En la pescadería
hasta los dientes del besugo en sal
dan frío

Hajin. Antología del haiku (trad. Ricardo de la Fuente & Yutaka Kawamoto), ed. Hiperión.

HAIKUS: Mario Benedetti (poema 123)

Al pòrtic del seu llibre Rincón de Haikus, M. Benedetti recorda uns mots del mestre entre els mestres del haiku clàssic japonès, Matsuo Bashô: "No sigas la huella de los antiguos / busca lo que ellos buscaron".

hijo sé atento
préstale una toalla
al pez mojado


HAIKUS: Issa Kobayashi


La primera vegada que llegeixes un haiku, senzillament no entens un borrall.


Estoy viendo flores caídas
Que retornan a la rama?
¡Es una mariposa!
(Moritake *)

S’hi percep bellesa i un lirisme molt potent. Però entendre entendre...

Aleshores, és quan et poses xulo i vols arribar si més no a besllumar que s’amaga dins d’aquelles paraules.

Pots recórrer a la diverses fonts bibliogràfiques i introduccions de llibres que t’expliquen, per exemple, la relació entre el haiku i el tanka (objectiu-subjectiu, simplificant molt);

fins i tot pots afigurar-te el que suposarà per a un japonès llegir un d’aquests poemes que és alhora una obra d’art visual (cal•ligràfica) – que al capdavall, i no només per la cal•ligrafia, els haikus són autèntics poemes-quadre, poemes-foto inclús: instantànies d’un sentiment o una emoció evocades per un detall de la natura;

i, encara més, pots trobar alguna bona edició en què l’editor sigui un mestre de l’autòpsia textual i t’ajudi a penetrar en la simbologia que guarda en la cultura la granota, la papallona, els joncs, el bambú, la lluna, la neu o cadascuna de les estacions de l’any...


    Però, enmig de tot aquest univers brillant i distant, un dia ensopegues amb un haiku que va dibuixar el poeta japonès Issa Kobayashi (s. XVII). El va composar quan se li havia mort el fill (**).

La vida és rosada;
certament que ho és.
Però, tanmateix...

Formalment, ja és un poema un punt estrany, amb un final en suspens com molt poc japonés (a mi, sempre m’ha semblat molt “grec”, com un d’aquells versos trencats de Safo). Però el seu to i missatge encara resona molt més “grec”, molt i molt “occidental”, “europeu”, com s’hagi de dir.

Mort el fill, Isa sembla adonar-se que de poc ja li serveix la més lluminosa de les coartades orientals, aquella en què desemboquen buddhismes, taosime i el moll més subtil de l’espiritualitat xinesa i japonesa. Aleshores parla, gairebé sense paraules, del gran dolor, aquell que anul•la tota metafísica per retornar-nos a la tragèdia essencial de la nostra humanitat: La vida será poca cosa, a penes rosada sobre la fulla en un matí, ho sé, però això… a qui consola?


(*) Fernando Rodríguez-Izquierdo, El haiku japonés. Historia y traducción, ed. Hiperión.
(**) Issa Kobayashi, Cincuenta haikus (trad. Ricardo de la Fuente & Shinjiro Hirosaki), ed. Hiperión.


DE L’EXACTITUD DEL DOLOR I DE LA CONFUSIÓ
DE LA FELICITAT
L’ENYOR, ARREU

L’enyor és un fruit.
Els fets i les coses que de debò passen al món
són flors que es marceixen i que no es conserven,
El fruit aguanta un poc més i guarda dins llavors d’enyors futurs.
L’arrel roman sota terra.

Iehuda Amikhai, De l’home véns i a l’home tornaràs (1985)

LA VERDAD DE ONÁN


"Yo creo que Onán sólo quería
 un poco de cariño." - José Garay

diumenge, 22 d’agost del 2010

ODYSSEAS ELITIS (1): Στον παραδεισο



ODISSEAS ELITIS, El Monograma (1972)

Στόν Παράδεισο έχω σημαδέψει ένα νησί
Απαράλλαχτο εσύ κι ένα σπίτι στή θάλασσα
Με κρεβάτι μεγάλο καί πόρτα μικρή
Έχω ρίξει μές στ’ άπατα μιάν ηχώ

Νά κοιτάζομαι κάθε πρωί πού ξυπνῶ
Νά σέ βλέπω μισή νά περνᾶς στό νερό
Καί μισή νά σέ κλαίω μές στόν Παράδεισο.


En el Paraíso he señalado una isla
Idéntica a ti y una casa en el mar
Con una cama grande y una puerta pequeña
He lanzado a las profundidades un eco

Donde mirarme al despertar cada mañana
Y verte a medias entrando en el agua
Y llorarte a medias en el Paraíso.


(traducción de J. A. Moreno Jurando)

el poema recitat


i el poema músicat i interpretat per Maria Papanikolaou

divendres, 20 d’agost del 2010

TOMAS: Nesnesitelná lehkost bytí (Evangelium secundum Kundera)

Edvard Munch
"Pienso en Tomás desde hace años, pero no había logrado verlo con claridad hasta que me lo iluminó esta reflexión. Lo vi de pie junto a la ventana de su piso, mirando a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente, sin saber qué debe hacer.

Se encontró por primera vez a Teresa hace unas tres semanas en una pequeña ciudad checa. Pasaron juntos apenas una hora. Lo acompañó a la estación y esperó junto a él hasta que tomó el tren. Diez días más tarde vino a verle a Praga. Hicieron el amor ese mismo día. Por la noche le dio fiebre y se quedó toda una semana con gripe en su casa.

Ella se durmió. El se arrodilló a su lado. Su respiración afiebrada se aceleró y se oyó un débil gemido. Apretó su cara contra la de ella y le susurró mientras dormía palabras tranquilizadoras. Al cabo de un rato sintió que su respiración se serenaba y que la cara de ella ascendía instintivamente hacia la suya. Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiró como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación de que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo.

Ahora estaba junto a la ventana e invocaba ese momento. ¿Qué podía ser sino el amor que había llegado de ese modo para que él lo reconociese?

Pero ¿era amor? La sensación de que quería morir junto a ella era evidentemente desproporcionada: ¡era la segunda vez que la veía en la vida! ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad d e amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo? ¡Y su subconsciente era tan cobarde que había elegido para esa comedia precisamente a una pobre camarera de una ciudad perdida, que no tenía prácticamente la menor posibilidad de entrar a formar parte de su vida!

Miraba a través del patio la sucia pared y se daba cuenta de que no sabía si se trataba de histeria o de amor.

Y le dio pena que, en una situación como aquélla, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento más hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).

Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería:

El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.¿Es mejor estar con Teresa o quedarse solo? No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro."


Milan Kundera, La insoportable levedad del ser

dimecres, 18 d’agost del 2010

AUSIAS MARCH (1): "On és lo lloc on ma pensa repose"

No recordo en quin programa el Raimon es va empipar: un vianant barceloní, agafat al vol crec que per les Rambles, va explicar a la càmera, massa lacònicament, que no li agradava el cantant de Xàtiva: “ crida massa”. En veure aquest tall, la resposta del Raimon va ser contundent: “això són collonades”, dit així, a la valenciana manera, amb totes les seues vocaletes.

Jo sóc un d’aquells que a Raimon li ha d’agrair, entre d’altres coses, el plaer immens d’haver-me portat fins a Ausias March. Per més que llegeixo aquest poeta (i comença a fer-ne anys!), quan em vénen a la ment alguns dels seus versos sempre són acompanyats de la música i la veu de Raimon. I és que ja en té de mèrit fer de la sintaxi torturada de March i de l’austeritat dels seus decasíl•labs clàssics, una música païdora, emocionant, deliciosa.

On és lo lloc on ma pense repose. A la seva cançó, Raimon redueix les cinc cobles del poema original d’A. March en només dues. Jo copio el poema sencer, en colors diferents segons si el text apareix o no a la cançó. I com que avui em sento valent, hi deixo també una temptativa de traducció (la paraula fa por: amb A. March, tota traducció té massa de paràfrasi i interpretació) al castellà. Les part no cantades, aquí, les marco en cursiva.

On és lo loch on ma penssa repose?
On serà, on, que mon voler contente?
Ab escandall yo cerch tot fons e tente,
e port no trob on aturar-me gose.
Lo que, dabans, de tot vent me guardava
és envers mi cruel plaga deserta;
vagabunt vaig, la casa qui m'és certa;
treball és gran en part on yo vagava.


¿On és aquell delit, quan yo pensava
ésser amat de la qui m'entenia?
Tot mon voler y el seu no•m defenia
d'amar, en tant com son poder bastava.
Tots los senyals c•amor donen entendre,
en ella viu, no tolent-ne la obra.
¿Qui és aquell qu•en amor tant descobra,
que no•n pogués d'ella sentiment pendre?

Ja res del món dolor no•m pot deffendre,
perdut és ja tot lo goig de mon viure,
a mos amichs de tristor puch escriure,
no•m basta temps a poder-me'n rependre.
Tant la tristor ha falagat ma penssa,
que tot m'és trist quant puch oir ne veure,
tant que m'és greu que yo vinga en creure
que a tristor yo pusqu•aver deffenssa.


Puys que Amor ab lo cor ferm dispensa
que sos delits follament los espere
-e per açò del món me desespere,
car sens amor tot delit m'és offenssa-,
l'arma coman a Déu, lo qui l'à feta,
lexant lo cors desastruch per mal astre;
ja no li plau de sos volers lo rastre,
puys ab dolor viu per ell, no discreta.


Sí com l'om vell, qui•n son temps vid•à feta
sats plaentment en algun•art apresa,
e per fort cas aquella l'és defesa
-no sab en qué son giny de viure meta-,
ne pren a mi, que no sé com me visca,
perque d'Amor me veig tancada porta,
ne ssé pus fer, ne•l voler me comporta
que d'aquest hús per altre yo•m desisca.

Tornada:
O foll•Amor, malament se arrisca
qui per virtuts vol amar nulla dona;
sa calitat y el loch la fan ser bona,
car en rahó, qual serà la que y visca?



¿Dónde estará el lugar donde mi pensamiento repose? ¿Dónde será, dónde, que mi deseo se contente? Con escandallo busco fondo y pruebo y no hallo puerto donde ose detenerme. Lo que antes me protegía de todo viento, ahora es para mí una cruel playa desierta. Voy errabundo por la casa que me era conocida; el esfuerzo es grande allí donde antes yo vagaba.

¿Dónde está aquel gozo, cuando yo creía que era amado por la que aceptaba todo mi querer y el suyo no me prohibía amar, hasta el punto al que su poder llegaba? Todas las señales que dan a entender el amor en ella yo las vi, sin que tampoco faltasen las obras. ¿Quién es aquel que tanto ha descubierto sobre el amor que pudiera no enamorarse de ella?

¡Ya nada en el mundo no me puede proteger del dolor! ¡Ya está perdido todo mi gozo de vivir! A mis amigos sólo puedo escribirles de tristeza; no me quedará tiempo para poder recuperarme. Tanto la tristeza ha agasajado mi pensamiento, que me resulta triste todo cuanto puedo oír o ver; tanto, que me cuesta creer que pueda tener defensa contra la tristeza.

Ya que Amor con corazón decidido me exime de que como un loco pueda esperar sus placeres, y por ello me desespero del mundo, pues sin amor todo placer me es una ofensa; encomiendo mi alma a Dios, quien la hizo, dejando el cuerpo desahuciado en su mala estrella. A mi alma ya no le complace el rastro de sus deseos [los del cuerpo], pues por él vive sin discreción en el dolor.


Así como el anciano que durante su vida ha aprendido bastante placenteramente algún arte y por una grave desgracia la ha perdido, y entonces no sabe en qué hallar su estrategia para sobrevivir; así estoy yo, que no sé cómo viviré, porque veo cerrada para mí la puerta del amor, y no sé hacer más y la voluntad no me permite que cambie  esta manera de hacer por otra.

Oh Loco Amor, mal se arriesga quien por sus virtudes quiere amar a una mujer: su condición y la ocasión la hacen buena, pero, de verdad, ¿habrá una que viva en la virtud?

IEHUDA AMIKHAI (3): Poema d'amor i dolor


Tot el temps que vam estar junts
fórem com unes bones i útils tisores.

Després de separar-nos vam tornar
a ser dos esmolats ganivets
clavats a la carn del món
cadascú al seu lloc.

dimarts, 17 d’agost del 2010

THE SADDEST SONG OF THE WORLD


Rosalia de Castro, "Negra Sombra", de Folhas Novas (1880)


[Este poema, "Negra Sombra" , converteuse nunha das máis emblemáticas cancións da música galega, porque o músico Xoán Montés Capón (Lugo 1840-1899) uniu estas letras cun alalá recollido na Cruz do Incio. Foi presentado por primeira vez no Gran Teatro da Habana no ano 1892.

Considérase un dos cantos máis fermosos e elementais de Galicia, e as súas letras fúndense co trazo melódico de modo que xa non se conciben separadamente.]

****************************************

Cando penso que te fuches,
Negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me deixarás ti nunca,
sombra que sempre me asombras.



************************************************
EN CASTELLANO:

Cuando pienso que te has ido,
negra sombra que me asombra,
al pie de mi cabezal
vuelves haciéndome mofa.

Cuando me imagino que te has ido
en el mismo sol te me muestras,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.

Si cantan eres tú quien canta,
si lloran eres tú que lloras,
y eres el murmullo del río
y eres la noche y eres la aurora.

En todo estás y tú eres todo.
Para mí y en mí misma moras.
Y no me abandonarás nunca
Sombra que siempre me asombras.